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viernes, 3 de febrero de 2017

La bendición de Jesús nuestro Rey, les acompañe.

Queridos hermanos, qué gran testimonio  de tantos hermanos nuestros que han venido peregrinando desde tierras lejanas y que nos muestran una unidad con todos nosotros en el amor a nuestro Señor Jesucristo y su Madre y también, Madre nuestra María santísima de San Juan, que gran signo de fe y comunión. Dios les bendiga en sus caminos de vida y en sus caminos de fe.
La presencia de María santísima expresada de forma clara en el Evangelio, tiene tanta actualidad y fuerza como en el mismo momento del episodio evangélico. Vemos como desde la Anunciación, momentos como la pasión y la Cruz de Jesucristo, momentos de Iglesia como es el envío del Espíritu Santo, la Madre de Jesús y nuestra está presente. Ahora sigue entre nosotros; en los evangelios y además en las advocaciones que en distintas partes del mundo, aquí en México muchas,
Todas bellas pues son expresión de que Ella nos acompaña y estando Ella tenemos camino seguro a Cristo y de recibir bendiciones del Cielo.
El Papa Francisco comentó,
Señalando a la virgen de Guadalupe: "por esto el diablo le hace a México tanta bronca". Qué gran gesto!!! Y es verdad, nos recuerda el texto del Apocalipsis en que la Mujer Santa es perseguida.
Hermanos, no dejemos de ver e imitar a María santísima, que nadie nos quite el ejemplo que Jesucristo mismo exalta de su Madre santísima; La Iglesia fundada por Cristo no deja sin veneración a María santísima porque su Fundador Jesucristo, se lo ha dado; y Ella sigue siendo ejemplo y ayuda para vivir la fe.





Con mis oraciones y mi bendición: + Mons. Jorge. C. A.

Queridos hermanos. Paz y esperanza a todos en Cristo Jesús, El Señor




Hemos ya pasado los primeros días del nuevo año. Gracias a Dios. Nos vamos adentrando en el año viviendo el tiempo que Dios nos ha concedido. Bendito sea!!!. Ya empezamos a ver mucho más , situaciones buenas, o algunas que nos inquietan; y por tanto qué importante es saber salir adelante aprovechando nuestro tiempo. Nuestro tiempo pasa pero puede dejar situaciones buenas o mejores según lo llevemos; aún en situaciones adversas en el tiempo maduramos nuestra vida y logramos algo más no sólo en beneficio personal sino también, apoyándonos en Dios y en las personas que nos quieren, en las situaciones diversas que podemos tener.

Hoy por ello, pido oraciones por todos y en especial por quien sufre, y por quienes promueven bien, paz, una verdadera esperanza. Es importante ver también a quienes, incluso batallando, nos edifican y hacen algo en bien de la humanidad. Cuanto edifica quien como Cristo cargando la Cruz, sabe que al paso del tiempo se logra una meta grande.
Hoy también nos edifican personas dedicadas a atender a quienes necesitan; cuanta fuerza da saber de personas o seglares, sacerdotes y de religiosas que atienden a personas necesitadas: Qué gran experiencia de Jesucristo entre nosotros. Cuanto edifica saber que hermanos nuestros, por la fe caminan cientos de kilómetros para llegar a visitar a nuestra Madre santísima de San Juan. Que admirable poder hacer tanto bien. Les invito a no desfallecer en nuestro inicio de año en hacer el bien. Hagamos bien las cosas, pero sobre todo HAGAMOS MUCHO BIEN.

Con mis oraciones y mi bendición: + Mons. Jorge Cavazos Arizpe.

martes, 29 de noviembre de 2016

Muy queridos hermanos todos en El Señor, pido al Señor que su misericordia. Les acompañe siempre.
Terminamos el año jubilar extraordinario de la misericordia. Cada diócesis cerró el año el domingo 13 de noviembre y el Papa en Roma el domingo pasado: Cristo Rey. Ha sido un tiempo en que como Iglesia queremos que al ver que nuestro fin ultimo: la vida eterna, cambiemos nuestro corazón haciéndolo más según el Evangelio. Cuantas experiencias nos hizo considerar el Papa por la infinita misericordia de Dios: sabernos amados y llamados por Dios, buscar estar fortaleciendo nuestra vida diaria con su misericordia: Dios no puede dejar de amarme, llevar a quienes necesitan su misericordia: ser solidarios de corazón. Las experiencias del jubileo para ancianos, enfermos, internos de los penales, descartados en el mundo, las familias, sacerdotes y tantas experiencias más. Que sea esta experiencia motivación para creer en amor a Dios y al prójimo.
El lunes pasado, el papa Francisco ha publicado una carta apostólica a toda la iglesia, esta carta se llama: "misericordia Et misera." ( la misericordia y la miserable); parte de la reflexión que San Agustín hace de encuentro de Jesús con la mujer adúltera( S. Jn. 8, 1-11). El santo padre nos invita a continuar viviendo la misericordia, pues terminó el año jubilar pero la misericordia siempre está entre nosotros. En esta carta el Papa nos explica cómo Jesús miró el corazón de la mujer y entendiéndole le perdona,
El perdón inspira alegría y conversión. Este pedir misericordia a Dios lo vivimos de manera especial en la santa misa, pues ahí rezamos pidiendo y confiando en su misericordia que nos alegra y fortalece. Además el santo padre pide a toda comunidad que tengamos un domingo al año para leer más y profundizar la Biblia. Establece que los sacerdotes podrán absolver él le así tan grave del aborto de ordinario( pecados reservados para poder perdonarlos a los  obispos), establece que el domingo XXXIII del tiempo ordinario sea el domingo para los pobres, y considera especialmente la atención que debemos dar a los más necesitados (migrantes, los sin techo, los que no tienen trabajo, los que no tienen un salario digno.
Hoy pues  hermanos, al iniciar este año litúrgico nuevo( desde este domingo de adviento), tengamos un corazón mejor para la misericordia Divina y seamos, como el Padre: misericordiosos. Pido al Señor les conceda un año litúrgico nuevo muy bueno.



Con mis oraciones y mi bendición: + Mons. Jorge. C. A.

martes, 15 de noviembre de 2016

Muy queridos hermanos:


Les saludo deseando que Dios misericordioso siga siendo su alegría e inspiración.
Esta semana los Obispos de México nos reunimos en nuestra 102 asamblea general. Toda nación tiene una conferencia episcopal que, reunida en varias ocasiones anualmente, siempre en comunión y obediencia con El Obispo de Roma, el Papa Francisco; estudiamos, dialogamos y proyectamos acciones pastorales que en fraterna comunión con todas las diócesis, vayamos realizando, respondiendo al llamado del Buen Pastor y a los desafíos de las realidades del pueblo que requieren una respuesta de todos los que formamos, desde nuestro bautismo, la Iglesia fundada por Cristo.
Estamos trabajando en el proyecto global de pastoral al 2031 (conmemorando 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe) y 2033 (2,000 años del misterio de la Redención), que en varias etapas toda la Iglesia en México iremos realizando. Es una mirada de largo alcance llena de esperanza cierta y fundada en la fe. Es necesario hacerlo así para no improvisar y además para poder influir en el desarrollo humano que con los valores del Reino de Dios, logrará  que nuestro País en Cristo tenga vida digna. Todo ello hace reflexionar a todos los que formamos la Iglesia, cómo estamos viviendo nuestra espiritualidad,  nuestra comunión eclesial, cómo ser positivos y propositivos en la Alegría del Evangelio.
En la recta final del jubileo de la misericordia, les invito a sentirnos llamados a actualizar, cada uno de nosotros, las experiencias de la ternura de Dios misericordioso y así, más alegres y fortalecidos, vivamos nuestra vocación cristiana construyendo desde nuestro corazón, familia, parroquia y nuestra sociedad, el Reino de Cristo que, con la esperanzadora presencia de nuestra Madre Santísima de San Juan, ya disfrutamos.

Con mis oraciones y mi bendición: + Mons. Jorge. C. A.

martes, 8 de noviembre de 2016

Muy estimados hermanos en el Señor:


Hemos iniciado ya el mes de noviembre y le damos gracias a Dios por la santidad suya que nos ha trasmitido, Él es el Santo, el Señor y Rey de todos, pero igualmente nos hace partícipes de su gloria y de su santidad, de esta manera nos da todo lo que necesitamos para ser Santos: su Espíritu Santo, la gracia, los sacramentos, la caridad, vivir como iglesia, y muchas otras cosas más.
Por eso les invito de corazón a crecer en santidad, que no es cualidad solo de algunos, es una fuerza que Dios nos ha dado a todos, es una meta que Dios nos ha puesto  a todos, por que a todos nos ha dado el ser hijos de Dios,  nos ha dado múltiples gracias, como ya he escrito más arriba.
Así pues, motivados por el ejemplo de los Santos que ha habido a lo largo de la historia de la Iglesia - mártires, escritores, doctores, vírgenes - todos nosotros podamos, iluminados por ellos, conseguir crecer en santidad. El papa Benedicto XVI en su momento escribió: “Santos son los amigos de Jesús”.  Que así nosotros podamos lograr ser amigos de Jesús.
Les recuerdo que estamos por concluir el año jubilar extraordinario de la Misericordia. El domingo 13 de noviembre todas las Diócesis del mundo terminaremos el año jubilar, pero  en nuestra Diócesis tendremos el 16 de noviembre una oportunidad para agradecer por todos los frutos de este jubileo en nuestra visita a Cristo Rey, en el cerro del Cubilete; y el 20  de noviembre tendremos en la catedral a las 7:30 de la noche una acción de gracias, también en la fiesta de Cristo Rey, que nos recuerda el grito con el que murieron nuestros mártires: ¡Viva Cristo Rey! Así nosotros, ante las diversas situaciones de violencia y de modos de pensar incompatibles con la fe, estamos llamados a proclamar con nuestro testimonio y con nuestras palabras: ¡Viva Cristo Rey!
Con estas intenciones les invito a seguir disfrutando y a seguir conociendo la vida del santo a quien más le tienes devoción pero, igualmente, la vida del santo cuyo nombre llevas y de una manera privilegiada démosle un lugar muy especial a nuestra Madre Santísima, la Virgen María. Ella que cumple todas las expectativas de la santificación con el sí que le dio a Dios y lleva adelante la alegría de la Salvación en su corazón. Ella nos invita a vivir como iglesia, les encomiendo a ella, para que este mes de noviembre sea muy provechoso.
Les invito también a orar por nuestros difuntos, el día 2 hemos celebrado la conmemoración de nuestros hermanos fieles difuntos; que todos nosotros recordemos con cariño a los que nos enseñaron, aquellos que conocimos, los que oraron por nosotros, y aprovechando la indulgencia de este año jubilar, ofrezcamos esta gracia por ellos y con los valores que nos han enseñado  construyamos nuestras vidas, nuestras comunidades parroquiales y nuestra sociedad Jalisciense.
Dios les bendiga, les encomiendo a nuestra madre santa la Virgen de San Juan.
¡Por tu limpia concepción y belleza sin igual, cúbrenos con tu manto Madre Santísima  de San Juan!


viernes, 4 de noviembre de 2016

Muy queridos hermanos. Dios que es Vida y Paz esté en Ustedes.

En esta ocasión les comparto brevemente tres temas:

Primero comunicarles que El próximo día 31 de octubre el Papa Francisco ha convocado a todos a hacer la jornada de oración por La Paz en Siria y en el mundo, ha propuesto una oración que dirigida a nuestro Dios, Padre de toda la humanidad, cambie el corazón de las
Naciones y los gobernantes y en base a la justicia, en amor y la virtud. Hoy el mundo necesita nuestro testimonio de amor a Cristo y su Reino, con actitudes concretas de  caridad y de paz. Creer y no vivir los valores del Reino es dejar de lado El Corazón Sagrado de Cristo; espero que toda comunidad: Familia, parroquias, comunidades religiosas, instituciones diversas, todo ciudadano cuidemos un regalo de Dios: La Paz.
 Segundo: tenemos la alegría en nuestra diócesis de que él próxima dañado 29 de octubre tenemos la ordenación de 12 nuevos diáconos, bendito Dios por su llamado,
Por esta alegría para todos y por la respuesta llena de fe y de amor de estos jóvenes, todos somos invitados a participar en este evento diocesano que se llevará a cabo en las Instalaciones del Seminario Mayor en San Juan de los Lagos a las 11:00 am. No dejemos de agradecer al Señor el don de la vocación sacerdotal, bendición especial de Dios al ver el corazón de todos los fieles de la diócesis; así mismo pidamos para que los jóvenes llamados por Cristo, respondan con alegría.
Por último les comparto que esta semana tuvimos la reunión de Consejo diocesano de pastoral, integrado por miembros de comisiones, vocalías, de vida consagrada, de laicos y sacerdotes. La finalidad es ver nuestros avances en plan diocesano de pastoral y preparar el nuevo dinamismo, que guiado por el Espíritu Santo, debe fortalecer nuestra espiritualidad, testimonio y construcción del Reino de Cristo. Pidamos por los frutos de esta labor.
En oraciones de unos por otros,
Sobre todo por La Paz, les envío mi bendición.
+ Jorge Alberto Cavazos Arizpe.

Obispo de la diócesis de San Juan de los Lagos.

miércoles, 11 de mayo de 2016

CURRICULUM VITAE


S. E. Mons. Jorge Alberto CAVAZOS ARIZPE

Monterrey, N.L. México – 31 de julio de 1962.

Es el menor de 6 hijos del Sr. Héctor Manuel Cavazos Gutiérrez (+) y la Sra. Lidia Arizpe de Cavazos (+)
Ingresó al Seminario el 17 de agosto de 1980, donde realizó los estudios de Humanidades y Filosofía, enviado al trienio Teológico y Licenciatura en Teología Moral a la Universidad Pontificia de México de 1984 a 1989.
Ordenado Diácono el 15 de agosto de 1988 y Sacerdote el 31 de enero de 1989.

 Servicios Pastorales:
·         Director Espiritual del Curso Introductorio del Seminario de Monterrey de 1989 a 1993.
·         Director Espiritual del Instituto de Filosofía y Maestro de Teología Moral de 1993 a 1999.
·         Director Espiritual de Teología y encargado del área de Apostolado de Teología de 1999 a 2002.
·         Párroco en la parroquia de Jesús el Buen Pastor de Monterrey N.L., desde el 3 de agosto de 2002. Profesor de Teología Moral del Seminario de 2002 a 2008.
·         Encargado de la Dimensión Intelectual de la Comisión del Clero de Monterrey y de la Provincia, así como colaborador en el mes de renovación sacerdotal de 2004 a 2008.
·         Nombrado Obispo Titular de Isola y Auxiliar de Monterrey por el Papa Benedicto XVI el 7 de enero de 2009. Ordenación Episcopal el 26 de marzo de 2009.
Cargos en la Provincia Eclesiástica de Monterrey:
·         Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Monterrey del 7 de febrero al 5 de diciembre de 2012.
·         Administrador Apostólico de la Diócesis de Nuevo Laredo de 29 de julio de 2015 al 13 de enero de 2016.
·         Encargado para los Seminarios.
·         Encargado de la Comisión para el Clero.
 Cargos en la Conferencia del Episcopado Mexicano:
·         Miembro del Consejo Permanente de la CEM por la Provincia de Monterrey de 2009 a 2016.
·         Comisión Episcopal para la Universidad Pontificia de México de 2009 a 2016.
·         Responsable de la Dimensión Pastoral Laboral de 2012 a la fecha.
·         Equipo Episcopal de la Dimensión Justicia, Paz, Reconciliación, Fe y Política del 2014.

Nombrado Obispo de la Diócesis de San Juan de los Lagos, por el Santo Padre Francisco, el día 2 de abril de 2016.
COMUNICADO DE PRENSA
Conferencia del Episcopado Mexicano

La Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano comunica que Su Santidad Francisco ha aceptado la renuncia al oficio de Obispo de San Juan de los Lagos, que S.E. Mons. Felipe Salazar Villagrana, en conformidad al canon  401 § 1 del Código de Derecho Canónico, había presentado en precedencia. Al mismo tiempo, el Santo Padre se ha dignado nombrar Obispo de San Juan de los Lagos a  S.E. Mons. Jorge Alberto CAVAZOS ARIZPE, actualmente Obispo Titular de Isola y Auxiliar de la Arquidiócesis de Monterrey.
La noticia ha sido publicada en L’Osservatore Romano el sábado 2 de abril de 2016, a medio día, tiempo de Roma.



+ Eugenio Andrés Lira Rugarcía
Obispo Auxiliar de Puebla
Secretario General de la CEM

lunes, 22 de febrero de 2016

MENSAJE PARA LA CUARESMA 2016

San Juan de los Lagos, Jal., 5 de febrero de 2016.





A los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y fieles laicos de la Diócesis de San Juan de los Lagos:
Hermanos: Paz y bien.
Al llegar la cuaresma del Año del Diálogo con el Dios vivo y misericordioso, envío este mensaje a toda la familia diocesana. Es un mensaje diocesano en sintonía con el Mensaje cuaresmal del Santo Padre Francisco sobre las obras de misericordia proyectado a los puntos focales de nuestra realidad, y desde la prospectiva de una renovación parroquial.
La Cuaresma se orienta al Misterio Pascual, corazón del año litúrgico, y esta cuaresma está precisamente en el corazón del Jubileo. Es decir, el tiempo fuerte del Jubileo se entrelaza con el tiempo cuaresmal, para la conversión y el crecimiento espiritual de cada cristiano y de toda la Iglesia.
Una espiritualidad de misericordia.
La Cruz de Cristo constituye la cumbre de la revelación de la misericordia infinita del Padre. Jesús es el rostro de tal misericordia y su costado se abre para que todos puedan sacar a manos llenas del amor que perdona, regenera y redime. Por eso el Papa pide que “la Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios” (MV 17).
Teniendo fija la mirada en el Crucificado, revivimos, en la liturgia y en la vida, todo lo que Él sufrió por amor nuestro y que no ha dejado de estar presente en la historia. El cristiano que ha experimentado la misericordia divina, aprende diariamente a inclinarse sobre las heridas del pobre para hacerle sentir también a él que Dios es misericordioso. De aquí la propuesta profética del jubileo y de la cuaresma como tiempo para revisar el camino de la propia vida y escuchar en el grito del pobre al mismo Cristo que toca a la puerta de nuestro corazón.
Las obras de misericordia son corporales y espirituales, porque el hombre está formado de cuerpo y alma juntos. Con la Encarnación, el cuerpo humano ha sido divinizado, y por eso la Iglesia lo ama y defiende junto con el alma. Las obras de misericordia transmiten esta visión unitaria de la persona, con indicaciones muy claras también para nuestra acción social y eclesial.
Son una modalidad muy sencilla, concreta, directa, viva, cotidiana, al alcance de todos, para vivir la misericordia del Jubileo. Describen lo que cada día podemos en concreto hacer como cristianos. Y en este Jubileo, nos dan además la oportunidad de beneficiarnos del don de la Indulgencia plenaria.

En este mensaje diocesano quiero ofrecer algunas indicaciones sobre las posibilidades que ofrece nuestro proceso diocesano de pastoral, con el fin de intensificar nuestra espiritualidad pastoral practicando la misericordia en el ámbito individual, social y eclesial.
Poner especial empeño en la Campaña de la Caridad, yendo más allá de las alcancías y colecta, valorizando la comunión de bienes y la solidaridad cristiana con los más necesitados.
Que el ayuno del miércoles de ceniza y del viernes santo, la abstinencia de los viernes, y los propósitos de cuaresma consistentes en alguna mortificación, no se desliguen de la caridad: que depositemos en la alcancía lo que nos ahorramos al no comprar o consumir determinado alimento, evento u objeto.
El miércoles de ceniza, 10 de febrero, es como la Puerta de ingreso en este tiempo fuerte de misericordia. Para gran parte de nuestro pueblo, el recibir la ceniza y besar el Cristo el viernes santo es lo único que realizan. Cuidar mucho estos dos momentos. Que la ceniza en nuestras cabezas sea el signo de nuestro propósito de hacer un recorrido en el cual todos experimentemos la misericordia de Dios y la ejercitemos con los más necesitados de la comunidad.
La Jornada del Enfermo, y toda la semana de salud, ofrece múltiples espacios para ejercer la misericordia en una cercanía cordial a las personas que sufren rupturas internas; aprovechémoslas para consolidar la vocalía de Salud integral en la Parroquia.
Del 13 al 17 de febrero, la visita del Papa Francisco como mensajero de paz y misericordia para toda la Nación, nos dejará varios mensajes que impulsarán y orientarán nuestra acción pastoral desde una óptica de paz y misericordia.
A los Ejercicios Espirituales que, con excepción de los de adolescentes y jóvenes, versan sobre la oración, se les oriente hacia la práctica de la misericordia. Son ocasión para una sincera revisión de vida y un examen de conciencia sobre las motivaciones profundas de nuestra acción pastoral.
La Ofrenda Diocesana (21 de febrero), como generosa colaboración en todas las obras diocesanas, cubre muy bien las características jubilares, equiparándose a una ayuda a obras de beneficencia pública, por lo que nuevamente puede ser un medio para recibir el don de la indulgencia plenaria, con las debidas disposiciones. 
En la iniciativa de las “24 horas para el Señor” (4-5 marzo), y en el cumplimiento del precepto pascual, podremos pasar por la Puerta de la Misericordia del Confesonario, y hacer de la Eucaristía el centro de nuestra vida y el tiempo más fuerte de misericordia. Tomar acuerdos en el Decanato.
Las Lecturas de la Misa en este tiempo no sólo afirman que Dios es misericordioso, sino indican con claridad que sus hijos debemos ejercitarnos para vivir un amor más grande haciéndonos cargo del cuidado de los pequeños, los pobres y los indefensos, que tienen un rostro y una historia viva. Cada Celebración Eucarística debe proyectarse a las obras de misericordia.

El Día de la Familia (6 marzo) es una buena ocasión para atender esta institución en sus múltiples formas de concretarse, y atender sus múltiples situaciones.
Conviene organizar peregrinaciones jubilares a los santuarios, con ocasión de clausuras de Ejercicios, fiestas, alguna conmemoración parroquial, o en los días con indulgencias.
Todas las celebraciones de la Semana Santa (Marzo 20-27), tan valorada en la piedad popular, que se manifiesta en palabras, gestos, signos y símbolos, nos sumergen en la misericordia de Cristo, que en su entrega por nosotros nos salva, particularmente el lavatorio de los pies el jueves santo, el viacrucis y la adoración de la Cruz el viernes santo, y la vivencia de la Vigilia Pascual, culmen de todo el año litúrgico.
Acrecentar la práctica de las obras de misericordia
El Mensaje cuaresmal del Papa Francisco se titula: “‘Misericordia quiero y no sacrificio’ (Mt 9.3): Las obras de misericordia en el camino jubilar”. Por eso también tener en cuenta algunas indicaciones, desde nuestro proceso diocesano de pastoral, para practicar las obras de misericordia en el ámbito individual, social y eclesial.
a) Obras de misericordia corporales:
1. Dar de comer al hambriento: Sensibilizar sobre el sentido de que la comunidad se hace cargo de los pobres al entregar despensa a algunas familias y personas pobres en relación a la Misa mensual de la Divina Providencia y lograr un campo más amplio de bienhechores. Crear o mejorar los Comedores para pobres, migrantes y campesinos. Ofrecer medios de formación nutricional. Participar en las campañas contra la desnutrición la bulimia y la anorexia, y las enfermedades por excesos de calorías. No especular ni lucrar con los alimentos, ni esconder o encarecer mercancías, ni ofrecer productos caducados, adulterados o malos. Cristo ha ordenado a sus discípulos: “Denles ustedes de comer”.
2. Dar de beber al sediento. Luchar en contra del desperdicio del agua o su contaminación. Igualmente, participar en campañas contra enfermedades producidas por mosquitos que se desarrollan en aguas estancadas y podridas; y contra el abuso de bebidas embriagantes y su venta a menores. Apaguemos la sed de Jesús viviendo nuestro Bautismo y tratando de saciar la sed profunda que sufren tantos hermanos (sed de amor, de atención, de cultura, de orientación, de sentido, de fe…).
3. Vestir al desnudo. Organizar mejor los bazares de ropa, ofreciendo algo bueno y al alcance de los pobres. Favorecer la cultura del “compartir evangeliza”. No dejarse esclavizar por las modas y concientizar sobre el sentido moral del vestido. Luchar contra todo tipo de desnudez (quitar sus bienes al prójimo). Revestir de buena fama y dignidad a quienes hemos despojado de ella. Hacer recorridos por las zonas marginadas para ofrecerles lo que realmente necesitan y les es útil. Revestirnos de los sentimientos y la vida de Cristo. Abastecer de vestiduras dignas para la celebración de los misterios sagrados.


4. Hospedar al peregrino. Atender bien a quien toca a nuestra puerta: pordioseros, migrantes, vendedores, hermanos separados, peregrinos… Participar en la pastoral de migrantes y colaborar con las Casas que los atienden, así como en la atención a los peregrinos. Buscar cómo hacerse cargo de las familias que vienen de fuera y se asientan en nuestros pueblos, y a quienes no tienen vivienda. Reconocer en ellos a Cristo. Recorrer los asentamientos de trabajadores temporales y paracaidistas, las terminales de autobuses, para ver cómo se puede ayudar a las personas.
5. Visitar al enfermo. Atención a los enfermos y a sus familiares; atender los hospitales, sobre todo los populares. Facilitar acceso a servicios de salud a quienes carecen de ellos. Acompañar a los enfermos, ancianos y discapacitados que están en casa o en centros de asistencia, en sus enfermedades físicas, psicológicas o morales, ofreciéndoles atención integral y los servicios necesarios, incluyendo los auxilios espirituales. Aprovechar los talleres para cuidados paliativos, atención básica a enfermos terminales, rehabilitación, escucha y discernimiento, etc. Apoyar los centros existentes: Clínica de Salud integral, Casa Fraterna para la Discapacidad, Centros de rehabilitación, Dispensarios médicos, etc.
6. Visitar a los presos. Preocuparse por los encarcelados, pues son hermanos nuestros y de la forma en que vivan su reclusión dependerá su retorno a la sociedad; atención a su familia, sensibilización de la población, apoyo de justicia, llamado a la conciencia, apoyar la pastoral carcelaria, interés por mejorar las cárceles y sus programas. Aprovechar los talleres y campañas de prevención del delito, y crear o sugerir alternativas de rehabilitación. Continuar reflexionando en los talleres de reconciliación y paz.
7. Sepultar a los muertos. Aunque las funerarias realizan ese servicio, los familiares del difunto necesitan apoyo y acompañamiento, en lo moral y económico, no sólo en el funeral. Cuidar la digna sepultura de cadáveres no identificados, pordioseros, niños abortados, con la conciencia del sentido del cuerpo como elemento integral de la persona humana, templo e instrumento del Espíritu, redimido por Cristo y desinado a la gloria. Contrarrestar las creencias en la reencarnación o la aniquilación. Se permitió la incineración si no negaban la inmortalidad, pero las cenizas deben tener un digno recipiente y sepultarse en un lugar propio (cripta o columbario); es contrario al sentir de la Iglesia esparcirlas al aire o al agua, guardarlas en casa o venerarlas.
b) Obras de misericordia espirituales:
1. Enseñar al que no sabe. Colaborar con las escuelas y centros de formación, haciendo una verdadera comunidad educativa entre alumnos, educadores, papás y personal de auxilio. Iniciar o asesorar en el uso evangelizador de las tecnologías de la comunicación. Enseñar manualidades, artesanías, oficios, pericias, como alternativas ante la desocupación. No guardarse los saberes en cuanto a remedios, cocina y otros secretos adquiridos por la experiencia si son útiles a la comunidad y se ejercen sin lucro. Instruir sobre los principios morales, doctrinales y espirituales, para un recto obrar.


2. Dar buen consejo a quien lo necesita. Crear o mejorar los centros de consultoría. Ofrecer posibilidades y alternativas de dirección espiritual. Impulsar los grupos de autoayuda. Conocer el Catecismo de la Iglesia Católica para responder dudas e interrogantes comunes y ofrecer el sentido de la vida y de los acontecimientos. Buscar y acompañar a quienes se rezagan o resienten.
3. Corregir a quien se equivoca. Seguir los pasos de la corrección fraterna que  nos señaló el Señor (Mt 18,15-20). Promover la revisión de vida en los grupos a la luz de la fe, la práctica diaria del examen de conciencia. Apoyar los grupos de autoayuda y centros de rehabilitación con participación social responsable. Hacer campaña contra la murmuración y el juicio severo. Enseñar a discernir y orar.
4. Consolar a los tristes. Atender a personas en duelo, depresión, abandono, quiebra, enfermos terminales, etc., aprovechando los talleres de capacitación que se ofrecen. Hacer brigadas de detección, atención y orientación. Ser creativos para hacerles llegar algún detalle de apoyo. Apoyar la pastoral de salud integral.
5. Perdonar las injurias. Crear ambientes más positivos y propositivos y ofrecer mediación en los conflictos. Hacer retiros espirituales que acompañen en el proceso del perdón. Atender a las personas que han sido víctimas de la violencia, la delincuencia y el crimen. Reconocer los propios errores y aprender a ofrecer disculpas. Organizar cursos de ESPERE (Escuela de perdón y reconciliación). Mejorar la preparación y celebración del sacramento de la Reconciliación.
6. Sufrir con paciencia las debilidades del prójimo. Ser tolerantes con quienes piensan o actúan diferente. Capacitarse en el diálogo y la concertación. Partir de la aceptación de la realidad y la valoración de la persona. Pensar en la Pasión de Cristo, la paciencia y comprensión que nos tiene.
7. Orar por los vivos y por los difuntos. Rezar diario el Santo Rosario por los difuntos. Apoyar los grupos de oración. Enseñar a las personas a orar. Crear mecanismos de intercesión permanente. Revisar los subsidios de oración popular. Orientar la devoción a las ánimas del purgatorio. Intensificar la oración.
Conclusión
El cristianismo no es una religión de ideas, sino nace de una experiencia viva y se consolida en lo ordinario de la vida. Tampoco es una religión de puro sentimentalismo, pues la misericordia no es un sentimiento de vaga reconciliación universal sin incidencia en la vida diaria, sino que debe proyectarse en el ámbito individual, comunitario y social.
Les sigo pidiendo su oración y les envío a todos mi bendición.


+ Felipe SALAZAR VILLAGRANA

Obispo de San Juan de los Lagos

martes, 24 de marzo de 2015

VISITA PASTORAL EN LA PARROQUIA DE SANTIAGO APÓSTOL

 De Teocaltitán de Guadalupe, Jalisco.

 Del 8 al 15 de Marzo de 2015 la Parroquia de Santiago Apóstol recibió con gusto la visita de su pastor el Sr. Obispo. Felipe Salazar Villagrana y el equipo de pastoral Diocesana. Reseña de la Parroquia: El día 24 de Julio del año 2000, el Sr. Obispo Javier Navarro Rodríguez, erigió esta Parroquia, ahora cuenta con 1800 habitantes, está pastoralmente organizada en cuatro sectores y 8 rancherías, es una comunidad compuesta de familias con valores arraigados como el amor a la familia, al trabajo y a la tierra; fieles devotos de la Virgen de Guadalupe y de San Pedro Esqueda. Uno de los puntos fuertes es la atención a la catequesis Infantil. La apertura de la Visita Pastoral se llevó a cabo el día 8 de marzo con la Misa de 12:00 p.m. presidida por el Decano de Jalostotitlán el Sr. Cura Juan de Dios Montaño Díaz, donde dio el mensaje a la comunidad que el Sr. Obispo envió para esta visita. Durante las semanas anteriores asistieron algunos comisionados diocesanos, encargados de hacer la revisión correspondiente a cada uno de los grupos pastorales. El día 9 de marzo, la Parroquia recibió al Sr. Obispo Don Felipe Salazar Villagrana, a nuestro Vicario General Juan Francisco Navarro Gutiérrez, al Vicario de Pastoral Pbro. Francisco Escobar Mireles y el Secretario Sr. Cura. Luís Miguel González Peña. Dándoles la bienvenida nuestro Sr. Cura. Manuel Guadalupe Torrano Narváez y el Consejo Parroquial, iniciando con el desayuno, donde los agentes de pastoral tuvieron la oportunidad de conversar directamente con el Sr. Obispo. Más tarde el Sr. Obispo junto con el Sr. Cura y el Vicario General hicieron un recorrido por la comunidad iniciando con el Santuario de San Pedro Esqueda, visitando después el templo de la Virgen de Guadalupe y la zona arqueológica. Mientras tanto el Consejo Parroquial se reunió con el Vicario de Pastoral y el Secretario en la casa de Pastoral, ahí se revisó lo que se está realizando en las diferentes comisiones y se les dieron algunas propuestas para mejorar el trabajo pastoral. Cerca del medio día el Sr. Obispo se reunió junto con sus acompañantes, con el Sr. Cura, los encargados de las diferentes comunidades campesinas y los encargados de los sectores, donde se presentó la realidad que se vive actualmente y el Sr. Obispo dio diferentes propuestas para acercar a los más alejados al reino de Dios, entre otras indicaciones. A la 1:00 de la tarde tuvimos la Misa presidida por el Sr. Obispo. Hubo muy buena respuesta por parte de la comunidad, él pidió por todos los ganaderos que se han visto afectados por la crisis actual y mandó sus saludos y bendiciones a las personas de Tecua que viven en Estados Unidos y agradeció la gran participación en la Eucaristía por parte de la comunidad. Finalizaron las actividades de este día con la comida. La Visita Pastoral se culminó con la Misa de clausura el domingo 15 de Marzo de 2015 a las 12:00 p.m. presidida por el Vicario de Pastoral Pbro. Francisco Escobar Mireles. Después tuvo una reunión con el Consejo parroquial en la que dio recomendaciones para un mejor caminar pastoral. Terminamos con estas palabras del Sr. Obispo.: “La finalidad de la visita Pastoral es hacer llegar la salvación de Cristo a cada persona que forma esta comunidad de Teocaltitán de Guadalupe”. 

Por: Erika Jiménez y Alma De La Torre. 


jueves, 26 de febrero de 2015

Invitación a la evangelización del tiempo de cuaresma

San Juan de los Lagos, Jal., 
22 de enero de 2015
 A TODA LA FAMILIA DIOCESANA
 Circular  No. 02/15 ASUNTO: 


Los saludo con afecto de pastor de la Iglesia que camina en la Diócesis de San Juan de los Lagos, con las palabras de San Pablo: «Sean, pues, imitadores de Dios como hijos suyos muy queridos. Y hagan del amor la norma de su vida, a imitación de Cristo que nos amó y se entregó a sí mismo como ofrenda y sacrificio de suave olor a Dios» (Ef 5,1-2). El apóstol se dirige a los discípulos de Éfeso para alentarlos a llevar la vida del creyente, como una «humanidad nueva» frente a la humanidad «vieja». La «humanidad vieja» se lleva por la concupiscencia y acaba en la corrupción. La «nueva», es una vida a imitación de Dios y de Cristo. La vida nueva del cristiano, a imitación de Dios y de Cristo, es «hacer del amor la norma de vida», se manifiesta en comportamientos y actitudes concretas, que se hacen un estilo de vida dentro de la Iglesia: reconocimiento y respeto de la dignidad humana; proclamación de la igualdad de la dignidad de toda persona creada a imagen y semejanza de Dios (cf. Gn 1,26); lucha por la fraternidad; la justicia, no sólo dándole a cada uno lo que le corresponde, sino hasta llegar a la caridad; el bien común, como búsqueda del bien de todos los hombres y de todo el hombre; promoción del destino universal de los bienes, porque los bienes creados deben llegar a todos en forma equitativa, por la justicia y la caridad; la subsidiaridad, como actitud de ayuda, apoyo, promoción, desarrollo, etc., respecto a los más necesitados; responsabilidad y participación, porque el bien de la sociedad es una responsabilidad que supone la participación de todos; protección de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, cuidado de la naturaleza; compasión y misericordia, porque sólo un corazón así es capaz de involucrarse en la necesidad del otro; comprometiéndose en la solidaridad, la paz, la honestidad, la dedicación al trabajo, la veracidad, la amabilidad, el respeto al prójimo y el perdón.Como pecadores, siempre es muy sano llevar un proceso de conversión, para quitar de nuestra vida lo que se ha ido haciendo viejo en nosotros y nos esclaviza. En especial, cuando nos olvidamos de los mandamientos de Dios: amar a Dios sobre todas las cosas y a los demás como a nosotros mismos; y asumimos como mandamientos la idolatría y la indiferencia a las necesidades de los demás. Por ello, renovemos nuestro bautismo, para tener los mismos sentimientos de Cristo. Los exhorto a colaborar para que la Campaña de la Caridad, en este Año de la Vida en Cristo y del Compromiso social cristiano, sea distinta de otros años, acrecentando la toma de conciencia en la dimensión social de nuestra fe cristiana, y a promover distintas iniciativas frente a las nuevas formas de pobreza que ha originado la crisis económica. Que nuestro apoyo a personas con capacidades diferentes, centros de atención a adictos, acompañamiento a pobres y marginados, atención a personas en situaciones de vulnerabilidad, sean el signo claro de que hemos recibido en nuestra vida los signos de la Muerte y Resurrección de Cristo que celebramos. El tiempo de cuaresma es un tiempo especial de gracia, para caminar junto con Jesús y para contemplar nuestra vida a la luz de la Palabra de Dios, nuestro Padre, que desea que seamos como Jesús. Imparto mi bendición, implorando a la Santísima Virgen de San Juan, mujer comprometida con el caminar de nuestra Diócesis de San Juan de los Lagos, que inspire nuestro tiempo de cuaresma, para que tengamos los mismos sentimientos de Cristo resucitado. + Felipe SALAZAR VILLAGRANA Obispo de San Juan de los Lagos

jueves, 22 de mayo de 2014

NUESTRO OBISPO PRESENTÓ AL SANTO PADRE NUESTRA REALIDAD


La mañana del lunes 12 de mayo, fueron recibidos en audiencia con el Papa Francisco los Obispos del primer grupo de la Visita “ad limina”.
Presidió el grupo el Emmo. Sr. Card. Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, con sus Obispos Auxiliares: Excmo. Mons. Miguel Romano Gómez, Obispo titular de Vagal; Excmo. Mons. José Leopoldo González González, tit. de Tuburnica; Excmo. Mons. Juan Humberto Gutiérrez Valencia, tit. de Giunca di Bizacena.
Entraron junto con ellos: el Excmo. Mons. José María De la Torre Martín, Obispo de Aguascalientes; el Excmo. Mons. Gonzalo Galván Castillo, Obispo de Autlán; Excmo. Mons. Braulio Rafael León Villegas, Obispo de Ciudad Guzmán; Excmo. Mons. Marcelino Hernández Rodríguez, Obispo de Colima; nuestro Pastor Excmo. Mons. Felipe Salazar Villagrana, Obispo de San Juan de los Lagos; el Excmo. Mons. Luis Artemio Flores Calzada, Obispo de Tepic; y el Excmo. Mons. José de Jesús González Hernández, Prelado de Jesús María del Nayar.
Les acompañaron también el Excmo. Mons. Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca; y nuestro conocido Excmo. Mons. Raúl Gómez González, Obispo de Tenancingo, en el fin de novenario de la muerte de su mamá Lucita. Ellos no han cumplido cinco años en su Diócesis, por lo que su presentación es más libre.
El encuentro con el Sucesor de Pedro es una forma de manifestar la unidad con la Iglesia universal y un servicio a la comunión de la Iglesia. Fortalece la responsabilidad de cada obispo como sucesor de los Apóstoles y la comunión jerárquica con el Sumo Pontífice, en referencia a las tumbas de Pedro y Pablo, pastores y columnas de la Iglesia.
Tiene también un sentido de comunión con los Obispos y las comunidades eclesiales del mundo entero, pues en sus intercambios se aportan las realidades y experiencias de la propia Iglesia particular, y se reciben las de otras diócesis del mundo, produciendo así un enriquecimiento mutuo que es fruto de la comunión eclesial.
Después de una presentación general de la Provincia Eclesiástica de Guadalajara, cada obispo presentó brevemente el estado de su diócesis al Papa Francisco, respondiendo a sus eventuales preguntas, y tratándole brevemente algún asunto particular; todo en un espacio de 5 minutos, a partir de la síntesis de su Informe.
No se encuentran como personas aisladas, pues cada uno representa el ‘nosotros’ de la Iglesia: de los fieles, de los obispos, y en cierto sentido, del Cuerpo de Cristo, en un intercambio vital entre la Iglesia universal y las Iglesias particulares. Un apostolado integral abarca la colaboración de todos en la Iglesia, universal y particular.
Durante la semana, se entrevistarán también con los diversos organismos de la Curia Romana, es decir, congregaciones, consejos y comisiones pontificias, etc. Tienen asuntos pendientes en el Informe enviado, o se les requiere para precisar algunas cosas. Esperan así el Mensaje del Santo Padre a todos los Obispos de México el lunes 19.
Desde antiguo, los peregrinos fueron a Roma para dar testimonio de su fe e implorar la gracia divina junto a las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo, umbrales de la Ciudad eterna que es la meta última del camino humano. Por eso también los Obispos celebraron en las criptas de la Basílica Vaticana ante la tumba de San Pedro, y celebrarán en San Pablo extramuros. Reflexionar y orar ante los lugares del supremo testimonio de los Apóstoles les provoca una renovada profesión de la fe que han propagado, vivido y servido. Sus tumbas son “confesiones”, es decir, “testimonios” que nos hablan de la Verdad y la gracia de Cristo salvador, a quien ellos ofrecieron el servicio de su palabra y el don de su vida. Por encima de sus tumbas, señorea la figura de Cristo crucificado y resucitado.
No están, pues, en la Roma mundana, de museo y de turismo, surgida de Rómulo y Remo, manchada de sangre hermana y extendida desde sus siete colinas hasta los confines del mundo antiguo, quedando sólo ruinas; ni la Roma medieval con sus esplendores de leyenda, donde se mezclan el bien y el mal, la grandeza y la miseria, la belleza y la fealdad. Es el signo de aquella “Ciudad futura” hacia la que todos estamos encaminados, como Abraham y los patriarcas (Hb 11,14; 13,14), como los apóstoles y los mártires, cuyos recuerdos se encuentran como los santos de todos los tiempos. Más allá de los monumentos de ayer y hoy, de los museos, palacios, sedes de poder, lugares de estancia, trabajo y sufrimiento, esa Roma pertenece al espíritu más que a los sentidos.
Entre la Jerusalén histórica, que tuvo la función de hacer converger en Cristo los peregrinos del Antiguo Testamento, y la Jerusalén celeste, ciudad de Dios hacia la cual avanza como término último la historia, Roma es el signo de la Iglesia, donde se realiza, no sólo el cumplimiento de las promesas y esperas antiguas, sino también y sobre todo la proyección escatológica de todas las esperanzas humanas hacia la vida eterna.
Es el centro visible de la Iglesia; punto donde convergen las experiencias de la santidad cristiana; donde está la Cátedra desde la cual la Iglesia maestra, a través del Sumo Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra y Pastor de la Iglesia universal, predica la doctrina, dirige a la cristiandad universal, y exalta los santos de todo el mundo que en su fidelidad realizaron en sí la perfección de la vida según el Evangelio y que son para nosotros los hermanos mayores que nos guían en el gran camino hacia la Jerusalén del cielo.

Padre Francisco Escobar Mireles 


viernes, 11 de abril de 2014

VISITA PASTORAL EN LA PARROQUIA DE CRISTO REY


Del domingo 23 al día 30 de marzo la parroquia de Cristo Rey,  recibió con gusto la visita de su pastor el señor Obispo Felipe Salazar y el equipo de pastoral diocesana.
La parroquia de Cristo Rey fue erigida en mayo de 2003. Con un crecimiento vertiginoso actualmente cuenta con 20 fraccionamientos y una comunidad rural, es conformada por 3 sectores con el fin de que la comunidad sea mejor atendida y se conozcan realmente las necesidades que se están suscitando a diario.
Siendo una parroquia joven, rica en laicos con formación profesional y ocupación empresarial, es muy prometedora en cuanto al protagonismo laical en los campos propios del laico, sobre todo en pastoral social, de la salud y de la cultura.  Importante mencionar el amoroso trabajo de catequesis infantil que con tres centros atiende a más de mil niños con la preparación sacramental y de seguimiento, además de muchos otros grupos parroquiales que se han ido consolidando en base a la preparación y formación, como lo son las células marianas, los grupos juveniles y el equipo de liturgia, entre ellos, ministros lectores, monaguillos, ministros extraordinarios de la comunión y los coros.
La comunidad comenzó a sensibilizarse 7 semanas antes para comprender el sentido de este importante acontecimiento que representa la unidad del pastor con sus ovejas.
La apertura fue llevada a cabo el 23 de marzo en la misa solemne dominical, donde el señor cura Guadalupe Prado, dio el mensaje a la comunidad que el señor Obispo envió especialmente para esta visita.
Durante la semana tuvieron presencia algunos agentes de pastoral encargados de hacer la revisión correspondiente a cada uno de los apartados pastorales.
El día jueves 27 de marzo, la parroquia recibió al señor Obispo, dando la bienvenida el señor Cura Andrés Sainz y el vicario parroquial el padre José Manuel Jiménez, Los fieles tuvieron la oportunidad de acercarse a conversara conversar personalmente con el señor Obispo para hacer saber su sentir como miembros de la parroquia. Con la visita a la única ranchería con la que cuenta la parroquia, “El Tepame”, se tuvo un encuentro muy cercano entre Obispo y comunidad, haciéndose saber las necesidades que sufren los habitantes.
Después de una activa semana se sintetizó el mensaje central del pastor a sus ovejas en la homilía del día sábado, donde el evangelio de Lucas (18,9-14) invitaba a la humildad, a no sentirse superior a los demás y poner todas nuestras aptitudes que hemos recibido de Dios al servicio del prójimo, el señor Obispo invitó a los agentes de pastoral parroquiales a ser humildes como maría Madre de Dios y manifiesten un servicio generoso a la santa iglesia.
El domingo 30 de marzo culminó la visita pastoral con la misa solemne a las doce del día. El padre Francisco Escobar Mireles, vicario de pastoral, hizo saber algunas de las recomendaciones que permitan el avance de la evangelización hacia todos  aquellos que están de paso y no tienen relación alguna con vecinos ni participan en la vida de la iglesia, a través del acercamiento y las ocasiones de convivencia que ayuden a la integración. Por otro lado, importante consolidar el proyecto de crear un medio de comunicación parroquial para llegar a todos los hogares, llevando hasta ellos la Buena Nueva y promoviendo el visiteo de familias, y lograr la vinculación entre los equipos pastorales y grupos parroquiales para crecer en la colaboración y comunión de todos los miembros.
Vayamos pues a vivir el evangelio de Cristo y pongamos nuestras cualidades al servicio de nuestra madre la Iglesia para bien de esta comunidad parroquial joven y prometedora y que todo sea para la gloria de Cristo Rey y la edificación de su Reino en el mundo a través de la Iglesia.

¡VIVA CRISTO REY, EN MI CORAZÓN, EN MI CASA Y EN MI PATRIA!

miércoles, 11 de septiembre de 2013

La Catedral Basílica de San Juan de los Lagos se reorganiza.


Catedral Basílica de San Juan de los Lagos

San Juan de los Lagos, Jal. (2 de septiembre) El Señor Obispo Felipe Salazar aprobó el Manual de Funciones la Catedrá Basílica, en el que se muestran algunos cambios en la organización y administración de tan insigne lugar.

En dicho documento se resalta que el Obispo es la mayor autoridad de este Santuario, seguido del Vicario General, el Canónigo Juan Francisco Navarro que por voluntad expresa del Señor Obispo lleva el cargo de Rector.

La coordinación de la pastoral del santuario estará a cargo del Sacristán Mayor, el Pbro. Antonio Márquez Lozano, y como auxiliar en dicha encomienda estará el Capellan Mayor, el Pbro. Miguel Chávez González.

El ministerio de Ecónomo será llevado acabo por el Pbro. Jaime Enrique Gutiérrez Gutiérrez, quien tiene, entre otras, la misión cuidar el patrimonio artístico e histórico y los edificios administrados por Catedral, así como todo lo referente al buen funcionamiento de las finanzas y los empleados.

Con respecto al Cabildo no se muestran grandes cambios, pues éste se rige según los estatutos que le son propios, de los que se resalta la encomienda de la oración y la administración del sacramento de la penitencia. Actualmente la presidencia del cabildo es ejercida por el Canónigo Samuel Rodríguez Ortiz y como secretario el Canónigo José Hugo Orozco Santoyo.

Para un mejor servicio a los peregrinos de este Santuario son destinados los Capellanes, que es el grupo de sacerdotes, que coordinados por el Capellán Mayor ayudan a la pastoral. En esta encomienda encontramos al Pbro. Espiridión Gutiérrez Limón, el Pbro. Salvador González Ruiz, el Pbro. Miguel Arízaga Ocegueda, el Pbro. Ruben Sepulveda Cabrera y el Pbro. Juan López Ponce.

Además el manual especifica las tareas del padre encargado de hospedaje y asistencia, entre las cuales resalta la administración de los albergues para los peregrinos. Dicho trabajo está a cargo del Pbro. Pascual Avelar Márquez.

También se especifican las labores de Vocero del Santuario, que tendrá la misión de ofrecer a los Medios de Comunicación Social, la información requerida y a los visitantes distinguidos la guía histórica y artística del santuario y anexos. Para dicho cargo aún no se ha mencionado sacerdote alguno.

Finalmente se da el reglamento para el “Cambio (de ropa) de la Virgen”.

Con este documento se espera tener una mejor atención a los peregrinos y una simplificación en la coordinación de los trabajos pastorales y administrativos de la Catedral Basílica.