miércoles, 11 de mayo de 2016

"Si escuchas el llamado, no temas"


Jornada Vocacional 
San José de los Reynoso

Caía la tarde en San José de los Reynoso, con ella la celebración vespertina de la Eucaristía dominical que abría, con mucho gozo y esperanza, la Jornada Vocacional que se llevaría a cabo desde este domingo 24 de abril hasta el viernes 29 del mismo mes.
Acudimos 25 promotores vocacionales de los cuales 18 fueron religiosas de distintas congregaciones, 5 sacerdotes y 2 seminaristas, promotores que dispuestos a llevar el mensaje de Dios dejamos las labores cotidianas para llegar a esta Parroquia de San José.
Una de las principales actividades que se realizan es el visiteo a las casas de los diferente sectores de la parroquia, tanto en la cabecera como en sus comunidades campesinas con el objetivo de interactuar con la gente en su realidad concreta, ayudar en sus necesidades espirituales, acompañar a los enfermos, llevar aliento a los que sufren por alguna circunstancia, para llevar un invitación a la oración en familia, en especial mediante el rezo de Santo Rosario. Por esta ocasión se atendieron los sectores de San Lucas, San Mateo, San Marcos, San Juan y San Pedro, así como los ranchos pertenecientes a la parroquia.
En estos mismos barrios se tuvieron tantas de temas de reflexión vocacional para los adultos. Del mismo modo se realizaron estas mismas reflexiones con los niños y los jóvenes en un centro común, la Casa de Pastoral Parroquial, teniendo una buena participación.
Gracias a la presencia de los sacerdotes se pudo celebrar la Eucaristía en todos los barrios diariamente, así como jornadas de confesión, que sin duda son un regalo de parte de Dios. Además de esto también fue frecuente la bendición de casas, objetos, la búsqueda del consejo del sacerdote.
Tuvimos la oportunidad de visitar todas las escuelas primarias, la secundaria y la preparatoria y llegar a muchos de los jóvenes, incluso algunos de otras comunidades. Una gran aceptación por parte de ellos es notoria.
Como es costumbre, mediante juegos y dinámicas se presentaron todas las congregaciones que asistieron, especialmente con los jóvenes, con el objetivo de conocer con mayor profundidad la riqueza de la vida religiosa, así como despertar la inquietud vocacional en los que aún no encuentran su vocación.
Un momento realmente significativo fue sin duda la oportunidad de acompañar a Jesús Sacramentado por las calles, tener la oportunidad de estar muy cerca, de abrir su corazón, de derramar lágrimas implorando alguna gracia. Sin duda otro regalo de Dios
También como es costumbre en la Jornadas, se tuvo una peregrinación con carros alegóricos como forma de clausurar la Semana. El Santuario de la Virgen de Guadalupe fue la sede de la Misa de Clausura de la Jornada Vocacional que llegaba a fin el viernes con la misa de 7:30. Una gran participación y una alegría sin igual este día.
Decía el párroco: “Que hermoso es ver por las calles los pies del mensajero que lleva la Palabra de Dios y la alegría de la vocación”. Y nos unimos a estas palabras. También qué bello es ver abrirse los corazones del Pueblo, de abrir las mentes de los jóvenes indecisos, de ver la sonrisa sincera de los niños.
No queda más que agradecer la gran acogida de la gente de este Pueblo de Dios, que gracias al testimonio de los sacerdotes que han pasado su vida, desgatado su vida hasta el fin, como el muy conocido Padre Tachito.  Gracias a todos los hogares que abrieron sus casas a los promotores, los que compartieron los alimentos y el hospedaje, a los que abrieron sus puertas ante la visita  de algún religioso. Oremos con fervor para que Dios lleve a buen término esta labor. Que puedan surgir muchas vocaciones santas. Santos matrimonios, santos laicos, muchas religiosas y sacerdotes santos.



“QUÉ DICHA SER MÁRTIR, DAR MI SANGRE POR LA PARROQUIA”




            San Román Adame Mártir, quiso la providencia divina que derramara su sangre en Yahualica aquella triste mañana del 21 de abril de 1927, en el panteón de la calavera; después de estar amarrado frente al templo parroquial  tres días y de que se pagara un rescate que pidió el coronel que estaba al mando.

            ¡Y cómo nuestro pueblo no iba a venerar a tan insigne santo!
Se celebró un triduo en su honor del 19 al 21 de abril de 2016 en el templo parroquial de San Miguel Arcángel, culminando el festejo  con la celebración eucarística en el lugar donde fue su martirio; celebración presidida por el P. Saúl Legazpi Sandoval y en la cual nos motivó a imitar las cualidades de San Román, en las que destacan: el profundo amor a la Virgen María a la que honraba rezando diariamente el rosario; fue un hombre sencillo, paciente... nunca renegó de las dificultades a pesar de que tuvo muchas en las comunidades donde dio prestó su ministerio; también fue un sacerdote muy trabajador, responsable; no abandonó sus feligreses en tiempos de persecución; sin poner como pretexto su edad, ya que contaba con 68 años cuando fue fusilado.
            Una anécdota en la vida de San Román es:” En la comunidad del Molino se llevaba a cabo la construcción del templo y acostumbraba repicar y tirar cohetes cada vez que se cerraba una bóveda, y dijo: “El día que se cierre la cúpula, hacemos una fiesta que huela a cielo”
Tiempo después fue aprehendido en el rancho de veladores y llevado a Yahualica para ser ejecutado y sucedió que el mismo día de su martirio y casi a la misma hora, entre 9:30 am y 10:00 am, ponían la última piedra de la cúpula en el templo del Molino y se oyeron los repiques y los cohetes.  Al darse cuenta  las personas del lugar de la muerte del señor cura Adame dijeron: “Al señor cura Román sí le olió a cielo” Y qué mejor fiesta, ya que había sido mártir”.

            Después de Misa, en procesión fue llevada la imagen de San Román y su reliquia, por las calles de la comunidad hasta el templo parroquial de San Miguel acompañado de banda de música y el fervor de los yahualiscenses; al llegar, un prolongado repique anunciaba el término de las festividades al Santo Mártir que antes de morir expresó:
 “Muero inocente, perdono de todo corazón al que me entregó en manos de los que me van a abrir las puertas del cielo” “Ofrezco mi sangre por la conversión de mi pueblo y para que reconozcan y amen a sus sacerdotes”
¡Bendito Dios que me ha traído a este lugar, pues así lo dispuso la Providencia Divina”

            No dejemos de orar, para que nuestra tierra regada con la sangre de nuestro Mártir, sea cuna  de santos  sacerdotes. Que así sea.
Por: Luz María Mora
EDUCAR A LOS HIJOS CON LÓGICA Y AMOR





 Este 30 de abril la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe de la comunidad de San Gaspar de los Reyes, en coordinación con el Padre Carlos Rocha, la Escuela de Padres de la Catequesis y el Grupo de los Legionarios de Cristo Juventud y Familia Misionera, realizó el Taller para los  Padres de Familia de la Catequesis de San Gaspar y todas sus comunidades, que llevo por nombre: EDUCAR A LOS HIJOS CON AMOR Y LÓGICA, impartido por la Licenciada  Liliana Remus integrante del grupo Juventud y Familia Misionera, con gran trayectoria en el campo de la psicología y asesoría en temas de familias y gran colaboradora en las obras de apostolado en colegios de la Legión de Cristo.

 Se contó con la presencia de las catequistas de toda la parroquia, padres y padrinos de los niños que recibirán el sacramento de la primera confesión y comunión, confirmación y demás padres que tienen a sus hijos en los centros de catequesis de todo el territorio parroquial…muy buena presencia y participación de los 324 asistentes. Ya este es el segundo Taller el primero estuvo animado por el SEDEC de la arquidiócesis de Guadalajara, agradece el apoyo del párroco del lugar y de su equipo de catequistas de este lugar de san Gaspar. 
 Javier Guillén Casillas CDB

25 ANIVERSARIO DE VIDA SACERDOTAL




            El pintoresco pueblo de Jalpa de Cánovas, Guanajuato, fue el escenario para la celebración de las bodas de plata sacerdotales del Señor Cura Santiago López Vázquez, el pasado sábado 30 de abril de 2016.
            A las 12 horas dio inició la celebración eucarística presidida por el Señor Cura Santiago, quien llevaba puesta la casulla que hace veinticinco años estrenó en su cantamisa y que su mamá Doña Elena Vázquez que de Dios goza, cuidadosamente le guardó.
Lo acompañaron en tan importante día, sus seis compañeros de ordenación y otros 19 sacerdotes, a las plantas de la querida imagen del Señor de la Misericordia, patrono de esa comunidad.
            Estuvimos presentes: sus familiares, paisanos, amigos y feligreses de los diversos lugares donde ha prestado su ministerio (Arandas, Ayotlán, San Juan de los Lagos y Yahualica)
            Con sencillez, nos compartió en su homilía  cómo fue el llamado que Dios le hizo por medio del Señor Cura Corona, un hombre querido y respetado por él y su familia.  Y ahí comenzó todo, en ese lugar, junto al Señor  de la Misericordia a quien lleva en lo más profundo de su corazón.

            Recordó que  hace 25 años un 26 de abril de 1991, en ese lugar celebraba su primera misa con emoción y nerviosismo y que el Padre Jaime Gutiérrez  cuando predicó le dijo: “Santiago, el Sacerdote es del pueblo y para el pueblo, nunca lo olvides; el sacerdote actúa “In Persona Christi” en la Persona de Jesucristo”
            Finalmente agregó: la mejor homilía del sacerdote es su vida.  Este día quiero con el corazón conmovido proclamar que solo una cosa es importante: El amor, y que consagré mi vida  al Amor de los amores; qué detalle Señor has tenido conmigo... Te pido por mí, por mis hermanos, para que nuestro sacerdocio se prolongue hasta la eternidad. Amén.

            Al finalizar la Eucaristía fuimos invitados a una casa de campo; fue un agradable momento en ese tranquilo lugar,  donde convivimos disfrutando de una deliciosa comida y buena música.
            Señor Cura Santiago, que el Señor lo siga acompañando en su recorrido por el sorprendente y sinuoso camino de vida sacerdotal. ¡Felicidades!
Por: Luz Ma. Mora Gómez
           


            

viernes, 15 de abril de 2016

UN GOZOSO ALELUYA POR PASCUA FLORIDA.

 La llegada a la casa del Padre del Señor Canónigo Juan Francisco Navarro Gutiérrez.

En forma inesperada, el viernes 1 de abril de 2016, este sacerdote fue llamado por Dios a su lado. Su partida nos hace que ya no seamos los mismos, repitió en la homilía el Señor Cura Jaime Gutiérrez. La misa exequial se celebró en la Catedral Basílica de San Juan de los Lagos, el sábado 2 de abril, a la hora de la Divina Misericordia, las 3 de la tarde.

Qué hermosa estampa, la casa de la Madre, de la Sanjuanita, ella desde su nicho de plata, el presbiterio de mármol blanco, como la más pura ofrenda de una devoción arraigada y profunda. Y sí, como si un brillo, como si una referencia de nuestro mundo, en toda esta Provincia eclesiástica, perdiera su intensidad, así nos parece humanamente, sin embargo la luz de la fe y el gozo de la Pascua, al resplandor del Resucitado, se multiplican el brillo de este tránsito que todos estamos viviendo.

El Padre Juan Francisco, es claro ejemplo de las predilecciones divinas, así lo dice la misma parroquia de origen en la Capilla de Guadalupe, que lo cuenta entre los óptimos frutos de su vida cristiana. O la misma ciudad de Tepatitlán, donde vivió aquella época preciosa de esplendor en la fe. Como el mismo predicador dijo, allá donde con todos los niños a coro, cantaban: “Al cielo, al cielo quiero ir”
Parecería algo trivial, pero el estar bajo el cuidado de un párroco como Monseñor don Luis Navarro Romero, de Etzatlan, tierra también franciscana, y espléndida en la fe, como la parroquia madre en Tepa, - de San Francisco- no es cosa menor; la firmeza, coherencia y fidelidad a la Iglesia, modelaron este corazón de Juan Francisco.

Ante el Señor de la Misericordia se caldeó su fe y su vocación, no de otro modo lo manifiesta, su descripción maravillosa y vívida de la sagrada imagen, como la ve la fe del pueblo fiel, sus ojos entreabiertos que derraman ternura. Así nos dejó escrito para enriquecimiento del inmenso don recibido de vivir una devoción así, la del Cerro Gordo, la del árbol prodigioso que perfilaba la silueta de Jesús y que traído de la serranía, detallado prodigiosamente se erige en centro de los amores de toda esta región privilegiada. A él, como infante, correspondió recibir al primer Cardenal Mexicano, en aquel mesiánico advenimiento en diciembre de 1958.

Un día, como tantos niños, eligió irse al Seminario de Guadalajara, la rica y añosa encina, que emana dulce y rosada miel de virtudes, ideales y valores. Era una efervescencia. Tepa, Jalos, La Capilla, etc. Allá, fue de esos apretados contingentes de vocaciones. Para 1967 ya estaba en esa preciosa casa del Seminario Menor, estrenando hogar, en la división frente a la capilla de ojos de ónix. Y qué alumno más alegre, de corazón llano, de sentimientos nobles, de gran compañerismo, de un lado a otro sonaban sus risas, sus diálogos. Disciplinado y servicial, allí con aquellos superiores el P. Alfonso, su paisano, el P. Cossito, el P. Trujillo, P. Chayo, Octavio Guadalupe Martín Rábago, etc. Y los compañeros, por popular y alegre, le asignaron su apodo: “El Tepa” Gran parte de su formación en las casas del Seminario de Guadalajara. Al llegar los tiempos del Señor, se viene a su tierra, a San Juan de los Lagos al ser creada la diócesis, aquí fue todavía de los primeros frutos sacerdotales, de los renuevos y esperanzas. Así llegaba al Valle de Guadalupe, ya joven sacerdote, y cómo esparció bondad en una fecunda labor pastoral, así mismo luego en Yahualica. Y así siguió su camino por estos 38 años.


Bien pues hoy, sábado, 2 de abril de 2016, esta catedral de San Juan es un cántico de aleluya agradecido. Preside el Obispo don Felipe Salazar Villagrana que lo tuvo con cercano colaborador en su ministerio los últimos años. Igualmente el Señor Arzobispo de Oaxaca don Luis Chávez Botello, y el Señor Obispo emérito, paisano de Tepatitlán, Panchito, un extenso contingente de sacerdotes, compañeros y amigos, como familiares y muchos peregrinos.  
Que dichoso escuchar en el recinto santo de la Madrecita querida el cántico del pueblo con “La Manda” para ella, por esta vida a su cobijo, a su amor y a su servicio.

Una hermosa celebración, que enjuga las lágrimas de la separación, con el pregón de esta Pascua, y la proclamación que iniciara la mañana de resurrección con el ¿Qué has visto de camino, María, en la mañana. –A mi Señor Glorioso,” Así ahora esta Iglesia en el funeral del Señor Canónigo don Juan Francisco Navarro Gutiérrez. Lo que vimos, algunos, como en la primitiva Iglesia, lo que palpamos, es justo expresarlo porque es parte del caminar de toda esta querida Provincia del Occidente mexicano, nuestra entrañable Iglesia heredera de la Nueva Galicia, que desde entonces ha sido edificada y embellecida con discípulos elegidos como el que hoy se nos arranca visiblemente, pero que se nos adhiere más fuertemente al corazón.  
 Padre Oscar Maldonado



DESPIDAMOS AL HERMANO


Cuando un ejemplar cristiano muere sienten envidia hasta los ángeles. Cuando, con éxito, intentó hacerlo todo bien quisiéramos darle un fuerte aplauso. Sobran las lágrimas y las palabras. El dolor se vuelve paz y espera, que todo lo espera del cielo, contemplando a las estrellas.
Cuando un ser muy querido muere, ya no somos los mismos, no encontramos palabras para consolarnos; la fe se vuelve un voluntarioso mandato que ordena suplicando: “Señor Jesucristo que esté contigo. Recíbelo en tu casa de gloria. Llévatelo contigo.”
Pero, hoy, todo invita a creer en Jesús Resucitado y Glorioso. Hoy, hermano Juan Francisco, estamos agarrados al doloroso clavo de tu sorpresiva muerte, en la muerte del Señor Jesús para proclamar con fuerte voz: que creemos en la resurrección de los muertos y en la vida del mundo futuro.
Te recuerdo que tú querías una vida, más o menos larga, aquí en la tierra, pero Dios prefirió darte una vida para toda la eternidad. Tú amabas, como pocos, la historia, sobre todo de nuestro pasado colonial, también la historia de nuestros pueblos y mártires cristeros. Todo lo querías “recrear.” Cuánto gozaba con ello. Pero, yo que sepa, nunca te atreviste a recrear el cielo. Ese cielo que de niños, a coro, cantábamos y hasta gritábamos, “Al cielo, al cielo, quiero ir.” Pues bien, ese gusto ya se te cumplió, a nosotros sólo quedó el susto de tu partida, andariego peregrino de Dios.
Insisto, hoy, todo nos invita a creer. Estamos en el pleno tiempo en que recordamos la Pascua del Señor, aunque hoy cantamos el gloria entre lágrimas y suspiros, entre la envidia y la nostalgia de estar allá y de no estar aquí. Hermano, ya diste el paso de la muerte a la vida, ya viviste la Pascua del Señor. Y Dios escogió para tu partida un primero de abril como Anacleto González Flores, nuestro beato de Tepatitlán. Y los dos dijeron: ¡Dios no muere! ¡Viva Cristo Rey!
Hermano Sacerdote Juan Francisco, ¿quieres recrearnos tu entrada a la Casa de nuestro Padre Celestial? De seguro entrarás saludando alegre, a medio cielo, como lo hacías en tu camino hacia el santuario con los vendedores de San Juan. Entrarás, después de una jornada sacerdotal de 39 años y más, bien trabajados y con frutos multiplicados. Cuántos sudores y semillas sembraste sin descansar y cuántas gavillas lograste acumular. Con qué orgullo te acercarás al pecho del Padre Eterno y gozoso oirás: Siervo bueno y fiel, entra al gozo que te tengo preparado. Y ¿luego, qué seguirá? San Pablo dice: “Ni el ojo vio ni el oído oyó, ni puede imaginarse lo que Dios tiene preparado para los que le sirven y le aman.” Pero, también el salmo 22: “El Señor es mi pastor: nada me falta; en verdes pastos él me hace reposar. A las aguas del descanso me conduce, y reconforta mi alma. Por el camino del bueno me dirige, por amor de su nombre. Aunque pase por quebradas oscuras, no temo ningún mal, porque tú estás conmigo con tu vara y tu bastón, y al verlas voy sin miedo. La mesa has preparado para mí, con aceites perfumas mi cabeza y rebosas mi copa. Mi mansión será la Casa del Señor por largos, largos días.” Amén.


Cuando un ser muy querido muere, ya no somos los mismos, no encontramos palabras para consolarnos; la fe se vuelve un voluntarioso mandato que ordena suplicando: “Señor Jesucristo que esté contigo. Recíbelo en tu casa de gloria. Llévatelo contigo.”
  Ciudad de México, 2 de abril de 2016

COMUNICADO
La Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano comunica que Su Santidad Francisco ha aceptado la renuncia al oficio de Obispo de San Juan de los Lagos, que S.E. Mons. Felipe Salazar Villagrana, en conformidad al canon  401 § 1 del Código de Derecho Canónico, había presentado en precedencia. Al mismo tiempo, el Santo Padre se ha dignado nombrar Obispo de San Juan de los Lagos a  S.E. Mons. Jorge Alberto CAVAZOS ARIZPE, actualmente Obispo Titular de Isola y Auxiliar de la Arquidiócesis de Monterrey.
La noticia ha sido publicada en L’Osservatore Romano el día de hoy, sábado 2 de abril de 2016, a medio día, tiempo de Roma.

+ Eugenio Andrés Lira Rugarcía
Obispo Auxiliar de Puebla
Secretario General de la CEM


Gracias Don Felipe


“El Obispo de la sonrisa sincera”.
El 11 de marzo de 2008 comenzó una nueva etapa en la historia  de ésta Diócesis, publicando una gran noticia emitida por sus Santidad el Papa Benedicto XVI, quien nombro cómo V Obispo de esta Diócesis a Don Felipe Salazar Villagrana, pero es hasta dos meses después, el 14 de mayo cuando  Don Felipe toma el Pastoreo de esta Diócesis, a la edad de 68 años.
El Obispo Felipe Salazar promovió la pastoral diocesana con el IV  y el V Plan Diocesano de Pastoral, además de la Visitas pastorales  y numerosas visitas a diversas comunidades para conferir sacramentos, consagrar altares y dedicar templos.
Don Felipe Salazar ordenó 94 sacerdotes e inauguró varias construcciones Diocesanas, entre ellas se encuentran: el Centro Cultural Anacleto González Flores, en el Seminario Mayor  de la Inmaculada Concepción, las Cabañas Sacerdotales y las Oficinas de la Curia Diocesana en San Juan de los Lagos, Jal., y la Casa Diocesana del Adorador, en San Cristóbal Magallanes en Tepatitlán Jal.
Gracias Don Felipe Salazar, ya que usted ha estado con nosotros desde el inicio de esta Diócesis, ha sido impulsor de una pastoral orgánica  y planificada, fue Usted Vicario General mientras Dn. Javier Navarro.
El periódico Mensajero Diocesano le agradece el apoyo brindado a lo largo de estos casi 8 años.

#GraciasDnFelipe.

lunes, 7 de marzo de 2016

“La resignación nos impide no sólo caminar, sino también hacer camino”


“Tú eres la Iglesia en la que creemos”
Algunos momentos de la vida cobran trascendencia, no se olvidan, uno de esos momentos, fue cuando en 1990, nos tocó sentir la presencia y escuchar el mensaje del Papa Karoll, Juan Pablo ll, hoy santo.
En Estos días, otras personas y en diferentes localidades, pero en estas mismas tierras aztecas, tuvimos la oportunidad, sí oportunidad, porque es un momento histórico que se graba en la memoria  de las personas creyentes  o no creyentes, porque su mensaje es humano y universal.
Francisco, su simpatía, su carisma, su elocuencia, hace de Él algo que invita  a verlo y escucharlo, pero sobre todo reflexionar su mensaje que siempre es directo y sencillo.
El pasado 16 de febrero viví una experiencia que marcó mi vida, al cubrir el evento de su S.S. El Papa Francisco en México como prensa oficial del Periódico “Mensajero Diocesano”.
Los dos eventos que presencié fueron: En el Estadio Venustiano Carraza, donde asistieron alrededor  de 20 mil  personas, entre ellos: presbíteros, religiosos, religiosas y seminaristas, el mensaje fue dirigido  a ellos,  también  se realizó una celebración Eucarística, En el cual su S.S. Papa Francisco mencionaba: “Ay de nosotros si NO somos testigos de lo que hemos visto y oído”.
El segundo evento fue el encuentro con los jóvenes, donde  en el  estadio José María Morelos, S.S El Papa Francisco  dirigió un mensaje  a más 80 mil jóvenes, dónde 35 mil estuvieron dentro del estadio  y 50 mil fuera del estadio, pero de igual manera se pudo apreciar este magnífico evento por las pantallas que colocaron al rededor del estacionamiento.
 El Papa Francisco, nos invitó a valorarnos, “No se puede vivir la esperanza si primero uno no logra valorase” mencionando  que México es un país rico en  jóvenes y por lo tanto lleno de esperanza.
La venida  de S.S el Papa Francisco marcó  la diferencia ante este México lleno de retos, sus mensajes fueron  llenos esperanza y alentadores.  Él  nos invita a que seamos nosotros los generadores del cambio y busquemos el bien común, donde la misericordia entre a nuestros corazones y se refleje en nuestros actos.
Esto es un poco de mi experiencia que les comparto, gracias al periódico Mensajero Diocesano.
Sandra Padilla 

Clausura del IX Diplomado de Bioética, con sede en Yahualica, Jal.



“Se estudia Bioética no para saber más, sino para ser mejor”

 Hablar de bioética es hablar de la experiencia humana de nuestro propio ser. Por ello bioética no es teoría, sino práctica, es relación, es compartir en el día a día, los sufrimientos y los enigmas de la propia existencia. Recordemos que la vida por sí sola no tiene sentido, tenemos que dárselo, tenemos que forjar metas, ideales, deseos, etc. pero sobre todo tener en claro las palabras del Papa Benedicto XVI “No basta con parecer buenos y honestos, es necesario serlo realmente”.
El pasado sábado 27 de febrero se clausuró el IX Diplomado de Bioética, en esta ocasión con sede en Yahualica, Jal., donde 33 personas, amas de casa, poetas, médicos, maestros, , trabajadores de la salud, mamás, padres, etc., junto con el equipo de la Vocalía de Bioética  agradecimos a Dios por todo lo vivido en el diplomado.
Dentro de cada una de las sesiones durante estos meses, nos hemos  cuestionado realidades en el campo de las ciencias de la vida, del cuidado de la salud y algunos aspectos de nuestra vida cotidiana. Hemos logrado promover una reflexión ética, lo que nos permitirá, tomar los caminos correctos con un sólido fundamento.
No basta animar al debate y al diálogo interdisciplinar entre la medicina, la filosofía y la ética, es necesario difundir  una bioética basada  en una implicación recíproca del yo y los otros como de la naturaleza y el espíritu.
El Diplomado busca contribuir a “mover la propia conciencia” para vernos  implicados en la Bondad y la Verdad que tienen distintos rostros en nuestra realidad. Para “darnos cuenta de esto”, es necesario hacer juntos “experiencia de bien”, vivir los “valores del Reino” en nuestras relaciones y tareas ordinarias.

Sin duda este camino recorrido juntos que inició el 7 de febrero del año pasado, nos ha mostrado como en la actualidad, la bioética es un campo prioritario y crucial para la responsabilidad moral, en la que está en juego la posibilidad del desarrollo humano integral (Caritas in Veritate n.7).